Por: Felipe Vidal Mena.
El 30 de enero de 1951 en Londres, Inglaterra, nació Phil Collins, uno de los artistas más influyentes del pop y rock de las últimas cinco décadas. Con una trayectoria respaldada por sus etapas como solista y baterista (y voz) de la banda Genesis, entre 1970 y 1996. A lo largo de su carrera, Collins dejó recuerdos imborrables en cada uno de los shows con los que se presentó en Chile.
La primera vez que el artista británico pisó tierras nacionales fue en 1995, a raíz de su gira “Both Sides of the World Tour”, en la que realizó una serie de tres conciertos en el Estadio San Carlos de Apoquindo los días 18, 19 y 22 de abril. Aquellas noches el británico interpretó más de 20 canciones, en recitales que duraron más allá de las dos horas, ante un marco de público cercano a las 20 mil personas.
En su paso por nuestro continente, Collins -en ese entonces con 44 años- también visitó a países como Argentina, Perú, México o Venezuela, y si bien cada una de sus presentaciones se recuerdan como un paso exitoso por cada territorio, tuvieron que pasar 23 años para que el intérprete de éxitos como “In The Air Tonight” o “Another Day In Paradise” volviera a nuestro país.
Esto sucedió el 15 de marzo de 2018, con su gira “Not Dead Yet”, en la que buscaba sostener su vigencia en los grandes escenarios, luego de periodos marcados por problemas de salud debidos al paso del tiempo. Aquel día, Phil Collins se presentó ante un Estadio Nacional que, junto a él, interpretó de inicio a fin sus cada una de sus más celebres canciones.
Aunque a una edad avanzada, y con la necesidad de realizar su presentación exclusivamente sentado, se recuerda como un reencuentro magistral entre el artista y su público, registrándose cifras cercanas a los 50 mil espectadores, que tuvieron la oportunidad de disfrutar junto a su artista favorito por última vez, en un show que duró alrededor de una hora y media.
A pesar de que últimamente ha vuelto a hacer noticia debido a su actual de salud, Phil Collins supo dejar un legado tanto en su plenitud como después de su retiro, marcando la vida de múltiples fanáticos como también de la cultura general, a través de su voz y capacidad de interpretación, es por eso y mucho más que se le recuerda como uno de los artistas más grandes de todos los tiempos.









