Consejos para unas vacaciones seguras para todos

Para quienes viven con enfermedades crónicas, la planificación anticipada y el
cuidado de la salud son claves para poder disfrutar de las vacaciones y el verano
sin riesgos.

Antes de viajar es fundamental revisar el estado de salud con el médico tratante,
asegurarse de estar clínicamente estable y llevar toda la medicación necesaria.
También se recomienda portar un certificado médico actualizado, verificar que el
seguro cubra enfermedades preexistentes y ubicar centros de salud cercanos en
el destino.
Durante el viaje, es importante mantener una buena higiene de manos, evitar
aglomeraciones, cuidar la hidratación y el descanso, y consumir alimentos bien
cocidos y agua embotellada. Además, se debe considerar el clima, protegerse de
temperaturas extremas, aplicar repelente en zonas con riesgo de enfermedades
transmitidas por insectos y acudir de inmediato a un centro de salud en caso de
fiebre, tos o diarrea.
En el caso de pacientes con inmunodeficiencias primarias, que cuentan con
tratamiento recetado por su doctor, que puede incluir inmunoglobulina, es posible
que también le aconsejen acompañarse de antibióticos de rescate que deben ser
indicados por su médico de cabecera. Respecto al tratamiento, nunca debe
interrumpirse, es decir, quienes reciben la forma intravenosa deben coordinar las
fechas de infusión con su médico y quienes utilizan la subcutánea pueden
transportarla manteniendo su condición de almacenamiento y administrarla
durante el viaje, siempre con la documentación correspondiente para evitar
inconvenientes en aeropuertos o aduanas.
Las Inmunodeficiencias Primarias (IDP) son un grupo de más de 400
enfermedades poco frecuentes que afectan el sistema inmune, haciendo que las
personas sean más vulnerables a infecciones recurrentes, graves o poco
habituales. Aunque muchas veces se confunden con cuadros comunes, su
diagnóstico temprano es fundamental para mejorar la calidad de vida y prevenir
complicaciones.
Viajar es posible, siempre que se tomen medidas preventivas y se planifique con
anticipación. “Las personas con inmunodeficiencias primarias pueden disfrutar de
sus vacaciones con seguridad y tranquilidad, siempre que mantengan su
tratamiento, prevengan infecciones y planifiquen con anticipación”, señala la
doctora Rocío Tordecilla Fernández, Presidenta de la Sociedad Chilena de
Alergias e Inmunología (SCAI) e Inmunóloga Clínica del Hospital Clínico
Universidad de Chile y Clínica Santa María.

Algunas señales de alerta que pueden indicar la presencia de una
inmunodeficiencia primaria incluyen infecciones respiratorias frecuentes,
neumonías a repetición, sinusitis u otitis recurrentes, necesidad de antibióticos
prolongados o intravenosos, infecciones poco comunes o graves, retraso en el
crecimiento y antecedentes familiares de enfermedades inmunológicas.
Reconocer estos signos y consultar oportunamente con un especialista puede
marcar la diferencia en el diagnóstico y tratamiento.
Viajar con inmunodeficiencia primaria es totalmente posible si se mantienen los
pilares básicos, cumplir con el tratamiento, prevenir infecciones, saber dónde
acudir en caso de urgencia y protegerse de temperaturas extremas y alimentos de
riesgo. Con estos cuidados, las vacaciones pueden disfrutarse con seguridad y
tranquilidad.

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