La iniciativa se llevó a cabo hasta el 20 de febrero en seis salas cuna y jardines infantiles de la Fundación Integra entre las comunas de Rancagua, Rengo, San Fernando, Santa Cruz y Pichilemu. Durante el programa, las niñas y niños participaron en “experiencias lúdicas, sensoriales y artísticas, en entornos seguros y de contención emocional”.
Como parte de su enfoque integral, el programa no solo buscó ofrecer espacios de recreación durante el verano, sino también resguardar el bienestar, la continuidad educativa y el acompañamiento afectivo de las niñas y niños, al mismo tiempo que entregó un apoyo concreto a las familias que debieron mantener sus jornadaslaborales en período estival.
La directora regional (i) de Fundación Integra O’Higgins, Gabriela Montenegro Rojas, destacó que el programa “representa una alternativa para muchas familiastrabajadoras que, durante este periodo, pueden optar a que sus moñas y niños disfruten de diversas actividades”.
En tanto, la directora del programa en el establecimiento San José Obrero de Rancagua, Maribel González Rojas, subrayó el positivo funcionamiento de la iniciativa, destacando la buena adaptación de las niñas y niños, así como el trabajo del equipo educativo y la permanente vinculación con las familias, basada en un trato afectuoso y respetuoso.
Desde Fundación Integra, además, informaron además que el próximo 4 de marzo se dará inicio al año parvulario 2026 en todo el país, marcando el retorno de niñas y niños a las salas cuna y jardines infantiles, en una etapa clave de la Educación Inicial.









