Entre el 26 de octubre y el 7 de noviembre, Corporación La Esperanza realizará su Colecta Digital, instancia clave de recaudación de fondos para continuar sumisión, mantener los centros, llegar a más colegios y empresas con su trabajo en prevención y para poder extenderle la mano a más personas y familias que lo han perdido todo por el consumo y que merecen una segunda oportunidad de vida.
Las drogas ya están presentes en todas partes y cada día esta problemática es más compleja. Ya no solo las encontramos en cárceles y barrios periféricos, hoy se venden y consumen en colegios, universidades, empresas, en redes sociales e incluso en nuestras instituciones. La llegada masiva del narcotráfico y su violencia, la aparición constante de nuevas drogas químicas y su difícil regulación, el fácil acceso a ellas, la idealización de la cultura narco en la música y la normalización del consumo en adolescentes y jóvenes, han hecho de Chile un país vulnerable y para las autoridades pertinentes, el asunto ya es inabarcable. Lamentablemente, los narcos están protegidos y no reciben las penas que merecen, la oferta de tratamientos por consumo es muy inferior a la demanda, SENDA no da abasto y la prevención está llegando muy tarde a los colegios, cuando los niños ya han empezado a consumir. El escenario se está volviendo crítico y si no juntamos fuerzas entre el mundo público y privado, esta situación puede volverse irreversible.
Hace 30 años que en Corporación La Esperanza se ocupan de este lado oscuro de Chile, hoy somos testigos del nivel de destrucción y del enorme impacto que provoca el consumo de drogas. Por sus centros han pasado más de 11 mil personas con consumo severo, en busca de una oportunidad real para cambiar sus vidas. Y sí se puede. Nadie es un caso perdido. Allí se ven cómo hombres y mujeres han conseguido rehabilitarse y cómo muchos recién nacidos gestados en consumo, han podido evitar el ex Sename, recibiendo tratamiento a tiempo, junto a sus madres.
Se vienen las elecciones presidenciales y es el momento de instalar esta problemática en todas partes, para que sea tomada en cuenta en el próximo gobierno, con la urgencia que amerita. ¿Qué es lo que falta entonces? Compromiso, trabajo en conjunto, oportunidades reales, llegar a tiempo y visibilización.









